Niñ@s y niñ@s…

Atención niñxs y niñxs ya una vez que tenemos claras las diferencias entre cerca y lejos, arriba y abajo vamos a hablar de lxs diferencixs entre sexo y género. Pero atenci@n, no es apto este escrito/a a mentes no proclives/as a personas y personos con más o menos sentido/a del humor y humora. Es por esto y esta que quier@ decir que intentaré aclarar l@s concept@s, los/las conceptos/as de la mejor forma que sé/sá.
Atención niñxs aquí está la diferencia/o.
El sexo corresponde a las personas o personos y el género a las palabras o palabros. 
Así que todxs lxs personxs que se mosqueen por est@ que digo o diga, a beber agua.

Un abrazo. 

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Justine…

… proclamó justicia ante las veleidades de la realidad que la circundaba, así que fue a por pimientos, tomates y macarrones de esos en espiral hechos con varias verduras.
Leyó los ingredientes, esos le valían. 
Total, para quien va a venir a besar mis labios.
(Sonrió para sí)
Iba vestida con falda muy corta, su pelo recién cortado con ese estilo moderno que vio en una revista y le gustaba a lo Cacharel que le costó 25 euros, nada menos.
Total, hay que ponerse guapa de vez en cuando.
Tenía pensado hacer un refrito con bastante ajo, que le gustaba… 
“Nadie me va a besar esta noche”
Pimiento verde, rojo, puerro y una pizca de curry.
Ella pensaba en esos momentos que era un tedio eso de hacerse la comida para comer en un plato, en una mesa, en una cama, para una película y para solo un comensal.
– Es viernes noche y no sé dónde ir.
Mira, total, voy cenada, me echo un par de rones en casa y a diez minutos está “El mojo”. 
Siempre hay un macho que me quiera follar. 
Sin embargo soñaba conque sus pechos fuesen acariciados y no relamidos.
Allá al lado del Alfredo Kraus la invitaron a un porro de maría.
Le apareció sin querer una sonrisa inesperada y bailó mientras Pepe Serna tocaba la guitarra.
Muchos la rodearon, naturalmente, a las primeras horas de la noche no estaba el pescado aún vendido.
Olía a Lancome pero su cuerpo olía a su hembra embriagada.
Siguiente tema, otra copa.
– Paso de todo.
Se le acercaron varios machos olientes a buenos perfumes, los rechazó.
La música sonaba. 
– Paso de todo.
Salía de vez en cuando a mear en la calle, donde nadie la viese.
Luna llena, luna de lobas y lobos.
Se acercaba las cuatro de la mañana, el pescado ya se iba vendiendo.
– Paso de todo. 
Bailaba como una posesa desposeida de posesiones.
Notó que detrás alguien le tocaba el hombro derecho.
Se giró.
La vio.
Nariz grande, labios carnosos, vestido largo, de esos de flores que se había comprado.
– Me gustas, morena. 
Cayó inmediatamente.
Comprendió que su amor tenía las tetas perfectas. 

Un abrazo.

Un parpadeo…

… dura casi un segundo.

Creí estar ciego cuando a la vez que parpadeaba en el momento de abrir los ojos la luz se apagaba una y otra vez, una y otra vez.
Cuando abría los ojos en ese incesante ir y venir de la luz al yo parpadear creí estar ciego siempre porque era oscuro en ese instante.
Una vez me dijeron: 
– Aprende a parpadear un segundo antes o uno después de lo que estás acostumbrado.
Lo aprendí y me di cuenta de que al parpadear antes o después, derribando las creencias del “Cómo” parpadear cuando abría los ojos en el segundo del parpadeo había luz.
Luego supe dominar el parpadeo más allá de querer que hubiese luz u oscuridad.
Cuando quería oscuridad, parpadeaba al ritmo de la luz apagado-encendido, cuando quería luz parpadeaba al ritmo de la luz encendido-apagada.
Así fue cuando de alguna forma, cambié de paradigmas.

Ay…

… Si tuviese valor…
De vencer esta timidez que disfrazo tras la seriedad
de decirte cómo me gustan tus ojos y tu sonrisa
cuando aplacas los llantos.
Ay… Si tuviese valor
de saberte y poderte sorber de decirte
cuánto me gustan tus ojos y tus cejas.
Tu nariz de punta
y tú toda verde. 
Ay… Si tuviese valor
aunque sin expectativa alguna
de comentarte esos vestidos 
de flores.
Ay… Si tuviese el valor tras 
mis ojos de ser tan nada guapo
de empoderarte en tu belleza. 
Ay… Si tuviese el valor 
como nunca tuve
de ser punta de punta a tu nariz.
Ay… Si tuviese el valor
de decirte cuánto me gustas
cuánta belleza hay en tus trazos.
Ay… Si tuviese el valor
de comentarte lo de tus dientes
que no es más que falta concupiscente.
Ay… Si tuviese el valor 
de que antes de que te vayas
decirte cómo me inspiras
como en estas letras
serte en alma 
como calma.
Ay… Si tuviese el valor
de un día quizás
encontrar en tu lar
esos brazos que sé de otros
aman y amarán 
lo que sé que no tendré. 

Un abrazo.

En pleno acto de procrastinación…

Proclaman las soflamas, flama, flama, en plena llama, llama, llama, arde el arte, ¡Arde arte! 
Pronostican los sufijos los prefijos y aflijo al fijo, rijo, rijo. 
Proscriben los escritos, ritos, ritos, mitos, incito, ínclitos, delitos.
Procastina la ambivalencia, viva, viva, viva la valencia, la sapiencia.
Procuro hacia la cura lo que curo, curo, curo con sulfuro.
Prostituye y restituye, huye, huye, fluye, fluye, imbuye.
Programa y declama, lama, lama, Lama, cama, cama, fama.
Protege el eje, eje, eje, ejecuta, cuita, ruta.
Prohíben el declive, vive, vive, live, live, liba, liba, ¡Viva!
Problemas como enemas, rema, rema, tema, lexema.
Promotores de albores, árboles, árboles, moles, soles. 
Profundos rotundos mundos, mundos, súcubos, íncubos.
Progresía infundada, dada, dada, amada, arcada, arcaica.

Pro.

Un abrazo.

Poerotizado…

Me sonreías con tus bocas abiertas de par en par, de piernas extendidas dispuestas a mi amor inmediato, duro, eréctil, sonreías expectante y mirabas esa parte de mí que deseas impenitente. 
Me sonreías incluso antes de que te penetrase porque antes de hacerlo ya lo había hecho.
Lo había hecho a tu corazón
a tu alma
a tu espíritu
y a cada una de tus sustancias.
Sonreías a mi lengua que presta y presurosa
se contemplaba en tus labios verticales
y enjugaba sabores y amores tan 
imperecederos.
Sonreías cuando tus pechos bailaban 
a mi compás de amable
amante que te daba
lo que sabía sabias 
necesitabas.
Sonreías porque te venía el rayo
que fulminaba tu corazón
al compás de mí en tu cueva.
Sonreías porque tu lluvia orgásmica
venía a dar con la tierra de mi boca
para plantar cara a cada rosa
a cada luna de tu vientre.
Luego, sobre ti, no tenía más que 
penetrarte dura y dulcemente
y no parabas de sonreír.
Luego, sobre mí, agitabas el mundo
con tu baile y proclamabas tus “Ay Dios”
mientras yo sólo era preso de 
tus pequeños centímetros de cavidad.
Sonreías mientras besabas 
esa parte de mí tan vertical
y sonreías cuando por segunda vez
mi semilla se hizo 
árbol de fruto en tu garganta.
Sonreías al final 
sin dejar de sonreír
cuando mi “Ay Dios”
fue mi sonrisa 
para ti.

Un abrazo.

Poerotizado…

Me sonreías con tus bocas abiertas de par en par, de piernas extendidas dispuestas a mi amor inmediato, duro, eréctil, sonreías expectante y mirabas esa parte de mí que deseas impenitente. 
Me sonreías incluso antes de que te penetrase porque antes de hacerlo ya lo había hecho.
Lo había hecho a tu corazón
a tu alma
a tu espíritu
y a cada una de tus sustancias.
Sonreías a mi lengua que presta y presurosa
se contemplaba en tus labios verticales
y enjugaba sabores y amores tan 
imperecederos.
Sonreías cuando tus pechos bailaban 
a mi compás de amable
amante que te daba
lo que sabía sabias 
necesitabas.
Sonreías porque te venía el rayo
que fulminaba tu corazón
al compás de mí en tu cueva.
Sonreías porque tu lluvia orgásmica
venía a dar con la tierra de mi boca
para plantar cara a cada rosa
a cada luna de tu vientre.
Luego, sobre ti, no tenía más que 
penetrarte dura y dulcemente
y no parabas de sonreír.
Luego, sobre mí, agitabas el mundo
con tu baile y proclamabas tus “Ay Dios”
mientras yo sólo era preso de 
tus pequeños centímetros de cavidad.
Sonreías mientras besabas 
esa parte de mí tan vertical
y sonreías cuando por segunda vez
mi semilla se hizo 
árbol de fruto en tu garganta.
Sonreías al final 
sin dejar de sonreír
cuando mi “Ay Dios”
fue mi sonrisa 
para ti.

Un abrazo.

Sé…

… que todo pasa
a paso rápido o lento
todo, a fuego lento
se asa o no se asa.
Sé que todo es pasable
hable o no hable
hasta el corazón roto
es virtud del coto.
Sé que todo cambia
a cada virtud y poderío 
desde el mar, del río
a lo inevitable, sabia.
Sé que la ruptura
es cambio a la nueva estructura
a la inevitable consecuencia
si te haces de ti, consciencia. 
Sé que es tan tangible la emoción
diversa, difusa, distinta
que sobre blanco a la tinta
se escribe una y otra lección.
Sé que duele como suele
ser el proverbio tan sabido
que a todo hijo nacido
lo de uno así, que vele.
Sé, querido y mis queridos
que el desamor es que des amor
no a nada subjuntivo, motor
de lo que es, así como es, sido.
Sé en suma que no arresta
tendencia alguna hacia la pugna
sabiéndose que el pasar en paso
es lo que queda beberte en laso. 

Un abrazo.

Detrás de…

…  la palabra
a la palabra dicha
surge la más dichosa, dicha
común al abracadabra.
Detrás de la palabra hablada
está la corriente del pensamiento
la más voluble e impermeabilizada
en el constructo del conocimiento.
Detrás de la susodicha cacofonía estéril
en lugar del dodecágono 
a la abertura labial y eréctil 
de la lengua como megáfono.
Detrás de cada palabra en diente
como surgidoras de silencios silentes
hay una metafísica cuestión de criterio,
una tendencia nada sutil hacia el misterio.
Detrás del movimiento apalabrado 
y confuso como profuso y prometo 
anuncian como de imprevisto asombrado
oportunismos de cada invento y reto.
Detrás de cada palabra en esa emoción pagana
está el maldito mal dicho más mal dictado
el bendito bien dicho más bien atado
hacia lo que da o no da o sí la gana.
Paráfrasis parafraseadas para alguien
paradas paradas concupiscentes
entre entes decentes 
tras el detrás, en medio, entero en.
Detrás de cada universo de verso perverso
pervierten permanentemente prejuiciosas
las infieles de hombres, esposas
atadas de pies y manos (Palabras) (Terso).
Detrás de la incongruencia del escrito
este que ahora delego en pleno desacuerdo
hago del fonema un absoluto rito
para quien de mí loco, como cuerdo.

Un abrazo.

Un niño…

… mira cabizbajo la calle
encuentra una mariposa
tirada en la acera.
Impedía a la flor nacer 
la acera.
Rumiaban los gatos
los cubos de basura.
La luna era reflejo 
de cristales rotos
y la mordaza era impuesta.
Un joven guardaba esperanzas
allá en la profundidad
de su cataclismo.
Las farolas eran estrellas
de aquella ciudad.
Un hombre confiaba alelado
en la semilla de su semilla
regurgitando arco iris.
Un viejo daba bastonazos
en la puerta de un convento
sonriendo por lo lívido vivido.
La sin vida pululaba
bajo los adoquines.
Nos hicieron mella allá
por el año 1974
cuando aún todo era imposible.
Las manos agarraron estériles
la poesía pulcra, puta.
Las meretrices gozaban 
sin saberlo.
Al final todo
se volvió bien 
cuando alguien meó en una esquina
gritando al cielo, borracho.
Por la noche ya
el ente 
sonrió.
Antes de que amaneciera
muchas parejas
miles de parejas
se amaron.

Eso fue lo más importante. 

Un abrazo.

La base de virus.

Decidí alejarme 
por propia seguridad
y ahora me dices 
“La base de virus ha sido actualizada”
Eso es, al final
tuve que protegerme 
con un firewall.
Era imposible contener más miradas
que no iban a lado alguno.
Mi base de virus se actualizó
al alejarme.
Cuando te alejas de quien te daña
tu salud mejora.
Mi memoria Ram aumentó
y el disco duro de mi mente
se hizo más claro.
Tengo más espacio 
después de desfragmentar mi HDD.
Ahora sonrío más y mejor
me caben más premisas
más elucubraciones y verdades.
¿Tu base de virus ha sido actualizada?
Suerte que saliste de mi sangre
en forma de semen esputado
por mis venas, por mi calor
por mí mismo, amado.
Tengo un portátil nuevo
y escribo mejor las melodías
la naturaleza es sabia, dicen
así que respiro y transcribo
lo que me place sin ti.
(Tu base de virus ha sido actualizada)
Precisamente, sí, así ha sido
tengo una nueva protección
ante el infame desamor al desamor.
Tengo una nueva elección
la vida en plenitud y mi oración.
Miro todo con un nuevo formateo
nuevas liberaciones programáticas
volviéndome a las más pragmáticas
sensaciones sentidas subjetivas.
Mi base de virus ha sido actualizada
mi vaso de vino ha sido actualizado.
El humo que condensa el ventilador
la recurrente (Casi ya no tanto)
melancolía melódica, mi miel.
Ya no quedan rastros de la enfermedad
tras la vacuna que me impuse
ni virus ni vacuidad 
ni camino que me descruce. 

Un abrazo.

En resumen…

… los resúmenes.

Resumen de la intervención de Rajoy: “Señorías, esto es pa’ más caló”

Resumen del discurso de Rubalcaba… “Uf… Mañana igual llueve”.

Resumen de la intervención de Cayo Lara: “Yo creo que cuando llueva, lo 
haga igual para todos y todas, perros y perras, gatos y gatas, elefantes y elefantas, humanos y humanas, hormigas y hormigos, piedras y piedros, etcéteras y etcéteros y cuando haga calor, lo mismo y misma”.

Resumen de la intervención de Rosa Díez: “Yo no digo que no, ni digo que sí pero Señor Presidente, lo que usted dice no lo digo yo, sólo digo lo que digo y mi grupo, del cual todos los españoles aún no saben que están, estamos para decirles que lo mismo que le decimos lo decimos cuando decimos lo mismo”.

Resumen de la intervención del nacionalista de turno: “Yo sólo digo que nuestro sol y nuestra lluvia es la mejor que la del resto de España así que lo que queremos es que nuestro sol y nuestra lluvia sean independientes”.

Agaete…

… Nací cerca de un barranco
donde no había más Agaete 
que lluvia, agua y arretranco
del venir su vete.
Nací a las orillas del mar
muriendo a su sin sal
azul perenne de cal
y arena sin quebrar.
Nací rodeado de misterios
entre algos amigos ministerios
más que yo, más que sin prisa
supieron verme la brisa
estaba de broma o serio
con más o menos sonrisa.
Nací en un pueblo agradecido
a pesar de sus maldiciones
sus gallos en callejones
y sus permitidos vahídos
Tamadaba en su figura alta
Guallarmina desde San Pedro 
la lluvia de El Valle no falta
en sus caminos, medro.
Allí donde murió la Gran Ola
arrasando toda tierra
fósiles que todo yerra
sujetas en tal piola.
De El Bar Medina 
a la Casa Encantada
mi recurrente medicina
parte de mi manada.
La postrimería de Eurídice 
en el averno sutil
está la tierra de su vil
instante que todo dice.
Hice radio, canté en sus fiestas
arremetí a lo establecido
cruces y duras testas
aún así fui bendecido.
Toqué la guitarra en La Plaza 
a pesar de la guardia
su amenaza
hacía de noche, día.
Crecí en frente de La Iglesia 
4 de agosto que agoto
en esta sinestesia
de ti tan todo roto.
Ahora no toca volver 
porque así me procuro
de todas formas he de ver
cómo de acomodo supuro.
Es hora que desconecte
de todos los que amo
para así serme en aclamo
es bueno en este desinfecte.
Pueblo pequeño con regusto
a tanta maravilla e ignorancia
me sumo a tu fragancia
aunque me mate del susto.
Volveré aunque siempre presente
en todas letras que gesticulo
a pesar de mí en mi bulo
ruido que escribí de frente.
Enfrentado a toda herencia
fui de mi presente presencia
de tu montaña y blancas casas
gente, gentes, arrasas.
Huí sin embargo
a todo tipo de amargo
que no me daba dulzor
a este perenne dolor.
No te supe más que adentro
Agaete mío, tanto pero tanto
provocas en mí quebranto
al saberte tan cerca y lejos
que de tus labios ando perplejo.

Un abrazo.

Desde El Bosco.

En mi jardín de mis delicias
princesas procrastinadas 
selectivas celestes terminadas
serpientes que vicias.
Viperinas tan elocuentes
bestias barbudas comparecientes 
derretidas como claves y fijas
de su sexo tan demente
pulcras, fulgidas fulgentes
te guste o te aflijas.
Buscas de tu alma paces
de púlpitos pulpos
octágonos octavos
en pies que traces.
Reza lo que sepas, 
adereza con tu mejor aliño
rogando el mejor cariño
allá tú y dónde quepas.
Onomatopeya de tu olor
casi tú y casi Ella, sopor
en mi vista y nariz
en mi asomado cariz.
Cruces que se asoman de madrugada
a las estrellas y al Cometa
promedio que prometa
cáliz de sangre turbia tonada.
Vampira de tus causas
consecuencias de tus normas
como mala balada.
de pie a tus hormas.
Bébete mi líquido
así, así, rápido
me complaces de rodillas
a este nivel que estilas.
Universo febril y despojado
de cualquier causa ajado
despiadado en negros agujeros
pero aquí está por sí mi pero.

Un abrazo.

Préstame…

… un rato de esos
de los que sabes, dulzura
como luego en esos procesos
somos dos amores de altura. 
Regálame un vaso de tu agua
de tu piel y circunstancias
seamos fuego que a poco, fragua
inúndame con todas tus fragancias.
Dame ese sudor exquisito
que palidece entre nuestros nexos
hagámonos amor de amor, del rito
el baile armónico de nuestro sexo.
Susúrrame tu alma tan toda
tan tantas veces coda
tan versátil e inteligente
tan más allá de gente.
Rubrícame en cada despedida
en cada ida, cada venida.
Fíjate en cada una de mis ventanas
en cada puerta y atardecer, arcanas
Mastícame en cada labio
en cada tuyo que sabio
me hace proceder 
de mi lengua, tu placer.
Úntame de tus músicas en verbo
en cada sorbo que te enervo 
en tus dientes tan disconformes
de la línea habitual que formes.
Líbrame o no lo hagas, mejor
de cada uno de tus rezos
mejor así, huye, amor.
Hagámonos ganas 
de cientos de sentidos
menos latidos cohibidos
seamos siempre mañanas.

Un abrazo.

Minientrada

Vivía sobre una inmensa tortuga marróna la que

Vivía sobre una inmensa tortuga marrón
a la que a veces se escondía
en su caparazón
para hacerse ver que huía.
Vivía sobre una tortuga inmensa
a la que no le faltaban patas
para vivir lenta e ingrata
a la huida tensa.
Tortuga rápida marrón
ibas para mí en prisa
hasta saltarme la risa
cuando me diste carbón.
Mi tortuga no sacó cabeza
del caparazón de razón
ni supo ver belleza
en este locuaz y cuerdo corazón.
Esta casi patas cuatro
fueron de fui retrato.
La vil sutil servil
literatura viril.
En red versada
para paradójicas nueces
fueron panes y treces
veces que fui camada.
Para espejos con complejos
siendo más que reflejos
de la imagen tergiversada
del uno del más menos atada.
Luego escruto años de luto
en no saberme amado de amada
a más da al dar la rama
de mi raíz a mi perdiz
nunca siendo perdida desliz
nunca supe ser más escruto.
Disfruto pues de mi veleidad
al candor de las circunstancias
de esas alegadas fragancias
fueron de irse al fueron deidad.
No acabo ni finiquito
mi ser más que menos infinito
a la nocturna que tuve, nube
que más que bajar, sube.
Supe sin saber, sorber
tu nexo ileso, preso, convexo
probado en mi saber
la luz de tu noche, sexo.
Sexo besado
sexo amado
sexo follado
sexo tornado.
En mi haz de faz
a la brava capaz
concurriendo el pretendo
siéndonos un siempre siendo. 

Un abrazo. 

El sabor de tus labios.

El fresco sol que me ilumina
la lluvia ácida de tu orgasmo
el amor que me camina
tus hierbas verdes, tu marasmo.
Tus caricias sin medida,
tus besos en mi espalda
tú, sobre mí, tendida
y más subida tu falda.
Tus ojos impenitentes
tus dedos recurrentes
tus labios sobre mi semilla
nada sobre Nos se nos humilla.
Acabáramos dijéramos cuando
eres proclive a tu abajo labio
verticalmente sumido en mi sabio
proceder de lengua 
de tu sexo amando
no paras ni menguas.
Mis dedos apuntando
socavan tu cueva
tu líquido me renueva
a tu placer que me ando.
Sé cómo hacerte mía
más hacer de tu lío, lía
a mi provoco, tu dicha
mi pieza, mi ficha. 
Te auxilio pertinaz 
a tu placer procaz
miembro de mi miembro
de ti a ti, te siembro.
Postergo y prodigo
tus pechos que saltan
tus gemidos no faltan
nuestro pan de trigo.
Me sabes bien a mis gustativas
pupilas que de maestras
saben el sabor que muestras
tu líquido vital, tus salivas.
Extasían mis órganos genitales
gracias a tus movimientos letales
siendo mi cuerpo proclive
a lo que incidas que vive.
Grito y me enjugo
ante lo me sacas de jugo
blanco y tierno, 
rojo de mí de infierno.
Cubro mis enojos
ante tu paz a mis ojos
y abrazados enjutos 
suaves más que brutos.

Un abrazo.

Hace miles…

… de años
cuando era un pequeño portátil
era tan sutil y volátil
como que de mí, fui apaño.
Hace cientos de eras
yo no era como era
más era lo que no se espera
la simiente que no empodera.
Hace tantos litigios
que no fui de mí elogios
ni ahora ni nunca, 
ni siempre lo que trunca.
Hace tanto pero tanto 
que no tenía tal quebranto
aparecido a mi vera
de aquí a hace una era.
Hace un segundo yo tenía
un caleidoscopio de sueños
rogando a mi empeño
lo que ya sabía.
Hace una eternidad
de antes a mi edad
sin poder poder ni emerger
a mi recurso de ser.
Hace muchos y tantos eones
que nacieron eclosiones
en mi piel, mi sexo, mi ocasión
de ser uno entre un millón.
Hace tantos quebrantos
que me surgí entre tantos
para ser de mí una voluntad
permisible, visible, mismidad.
Hace tantos ahora
que no fue más que aurora
boreal a la que insisto
ciego que no vi lo visto.
Sin embargo ahora como otrora
me siento y percibo con términos
tan proclives a los ínfimos
que rechazan los que adora.
Finalizo y rubrico ya mismo
que mi más profundo lirismo
es una pretensión de ser, estar, parecer
para que nada de mí pueda perecer.

Un abrazo.

Puse…

… o quise
poner un requiebro
tras mi reír que río y enhebro
lo triste, lo feliz que hice.
Luego transcribí
la lucha tras ducha
siempre a la escucha
de lo que vi y recibí.
Parece ser que una vez
tras ver vehementemente 
cuál sería la serpiente
que me hizo en mi estupidez.
Tengo miedo a unos ojos negros
y a una rubia que me llamó
para ver tras sus alegros
un verde curativo que me calmó.
No sé, será que es el tener
la timidez tras la sonrisa
contraída detrás de ver
como no soy llano y sí camisa.
¿Pueden aquellos que se dicen 
rubicundos sanos y llanos
pedir un desliz y que cicatricen
las llenas palmas de las manos?
¿Pueden sentirse así, plenos
tras el cónclave permeable?
Me da igual que hablen, que hable
aquella o aquel turbio o lleno.
Fíjate que te digo en un sin parar
que esto de amadar
es un noble oficio ante el beneficio
recurrente al no ser ni perjuicio
ni el detestable prejuicio.
Vuelvo a la enorme mismidad
dándome igual, a mi edad
ya que crea canas
volver a mi edad arcana.
No sé si puedo escribir 
como aquellos que más saben.
Amigos, no se traben
con la grapa del decidir. 
Pues aquí queda mi lema
me fonema, mi lexema, mi tema,
la transcripción del sentimiento
sin mentirte, que no miento
al decirte ¡Oiga, no tema!
No me gusta despedirme
sin una sonrisa más o menos
aclarada para redimirme
¿Quieres mis manos en tus senos?

Un abrazo.

Me gustaba…

… acariciar tu piel 
adherida a la noche,
que tus ojos de verde miel
apretaran mi broche.
Me gustaba hacerte arroz
con verduras y pollo
mi amor, cortada con hoz
de nuestro embrollo.
Me gustaba darte y decirte
el amor que te sentía
para al final decidirte
de esta noche a tu día. 
Abrazados estábamos
alados con nuestros dábamos
al ser uno en cuerpo
que así, así, muerdo.
Recuerdo con delicadeza
cómo la pereza
no hacía asomo a nuestros brazos
de nuestros sexos, laxos, lazos.
Eras buena, sí, me regalaste
bufanda, camisa y te largaste
hacia el final de nuestras vidas
para no producir más heridas. 
Ahora me pongo tu camisa
esa bonita que me diste
para que la fuerte brisa
fuese calor y no triste.
Sé que fui de ti parangón
de unas ideas de venidas
cuyas fuertes prisas, idas
transformaron nuestra emoción.
Fue mi amor condescendiente
ante tu literatura
nuestra cultura
nuestros besos de dientes.
Me gustaba en esa noche
de Espacio en Blanco 
con todos el derroche
aquella vez nuestros besos
en el banco
en nuestros sesos.
Recuerdo tu melena rubia
que adoré en tu infancia
con tu poca piel y fragancia
mostrándose tan turbia.
Sin embargo aquí queda
este recuerdo de tu era
en mi cama, en tu espera
en mi mente que rueda.

Un abrazo.

Definición en déficit.

Por dentro alma de hippie
eso sí, con Chanel Number five
algún chupito de vez en cuando
y un beso fugaz por consuelo.
Por fuera, divina de la muerte
por dentro publica sus pensares.
Eso sí, con mucha clase no te creas
que eso de cagar no se te da bien,
eructar aún menos.
En la cama, presuntamente, señoría
podría ser tan buena 
como mala en el amor. 
Pero eso sí, sonríe siempre
cielo, que es lo mejor. 
Para salir, de punta en blanco
pero de negro
que hace mejor silueta. 
– No se vayan a pensar… – 
Lectura sin cesar
que para eso están las letras,
impregnarse de lo sabido 
porque aún falta por saber lo vivido. 
Aparenta locura con cultura
con cada cosa en su sitio
que son dos días los que te quedan
o eso me dijiste. 
Cientos de zapatos 
no de esos baratos
de los que estilizan y dan altura
inmaculadamente cuidados. 
Paulo Coelho y Jorge Bucay
en la estantería
para por si hay que encontrar
respuestas ante una metedura de pata.
(Es bueno tener dónde acudir para
tranquilizar relativamente la consciencia)
Ni tira ni afloja, ni quiere ni deja querer.
Platón para algunos
tetas para otros. 
En fin, 
así vamos siendo
de eso se trata ¿No?

Un abrazo.

Adamar…

… Adamar 
al adamante
al amante
al amar.
Adamar 
al mar
confuso y preciso
tan llano, tan liso.
Adamar en presente
como verbo silente
amable amarte
amante con arte.
Adamar 
sabor de tierra
de hilo y hebra
al andar.
Adamar amables
amores contables
rescates caricias
pieles, delicias.
Adamar al trabajar
cada uno del poro
agujeros, tesoro
sin resquebrajar.
Adamar 
arrebatar
sentido
latido.
Adamar
abrazar
tu cuerpo entero
que empero
no se mío ni tuyo
fluyendo, fluyo.
Adamar 
agarrada a la cama,
a la calma, clama
al cantar, al amar
a la dama. 

Un abrazo.

Un amigo…

… ha ido y huido de Platón
y se ha hecho aristotélico
en su maravilloso balcón
ha hecho amor sin nada bélico.
Un amigo ha vuelto a ser amado
no sólo por ser amable
sino por su capacidad de adorable
ser por ser en sí en otra, soñado.
Un amigo me hace tener felicidad
porque es feliz con su amada
se trataron con fidelidad
con amor de amar de aliada.
Un amigo se siente completo
hasta ahora le hacía falta
tener el temple y el respeto
se hicieron figuras altas.
Un amigo, de nuevo me hace 
sonreír con total plenitud
porque sé que su virtud
no muere y le nace.
Un amigo que vuelvo 
y digo, que adoro
es de alguien su tesoro
ante sus brazos su verbo.
Un amigo se siente 
como un gran ente
compartiendo su felicidad
que ya era hora a su edad.
Un amigo es causa de caricias
confesándome que jamás
había tenido esas delicias
por parte de alguna rama.
Me complace compartir,
queridísimo mío
tu felicidad a la que sonrío
por tu sin amor al combatir.

Un abrazo, querido mío.

Tengo…

… cúmulo de sensaciones
que no sé dónde ubicar
un dolor que produce dolores
una desazón que sé parar.
Tengo una incertidumbre 
en mi mente que me causa hastío
no tengo en mi mente lumbre
ni caso, ni cosa, sólo lío.
Tengo un amor que me muerde
aquí, junto al pecho transformado
una sensación que me deja trastornado
un no sé qué, qué sé yo, que me pierde.
Tengo un reciente paseo por Las Canteras 
una conversación interesante 
con una mujer de miles de eras
la cual me hizo pensar en mi ahora y antes.
Tengo una duda que me deambula 
en las calles de Las Palmas 
no reconozco de mis manos, las palmas
cuya sensación me anula. 
Me siento sin rumbo
sin meta ni cotas fijas
haciéndome acopio y sucumbo
para acá y allá, dando tumbos.
Me siento algo triste e inútil
algo desvalido sin nada sutil
sin saber de mis parangones 
ni colocar mis emociones. 
Me siento hoy desvalido
sólo solo con latidos
rugiendo ante el tormento
de no saber de mí, alimento.
Me encuentro sin encuentro
sin tener que ver, sin centro
sin pies en esta tierra
sin saber cuál es mi sierra.
Tengo en mí una masa sin forma
sin pies, sin zapatos con horma
sólo un camino sin propósito
una voluntad sin apósito.
Tengo una tristeza sin igual
sin parangón, total.
La incertidumbre del deslumbre
no ser sal, ni azúcar, sólo costumbre.

Un abrazo.

Cuándo…

… uno se da cuenta
de lo que el amor persigue
cuándo uno sabe que un ligue
es más que lo que uno sienta.
Cuándo uno sabe que el beso
primero es el proceso
de amar con amor sin declive
sin más que un “Ahora, vive”.
Cuándo sabe uno como todos
que aquello que pasó 
es la razón de los acomodos
del amor que en sí se asó.
Cuándo sabe uno, pregunto
que las primeras caricias
son las verdaderas delicias
de piel con piel que unto.
Cuándo puede uno recorrer
que el amor es dejarlo beber
en el momento e instante
que es ahora, no antes.
Cuándo puede uno, insisto
que el momento que no resisto
que sentido sentido
es el momento del latido.
Cuándo puede uno, saber
que esos besos no sólo son
varios momentos más de beber
al son de una canción.
Cuándo sabe uno, ya cabreado
que es el uno y hado 
de la mano en la mano
y me convierto en Cyrano.
Le recito esos poemas
que ella ya sabe que sabe
pretendiendo sean lemas
de lenguas de claves.
Cuándo sabe uno sin sorberse
el coco manifiesto
que uno es un tímido tiesto
que a su miedo debe deberse.
Cuándo, en definitiva
sé que la mujer que quiero cautiva
es mía en ese parecer
que pareja quiero que sea viva.

Un abrazo.

Del buen rollismo…

Manipuladores, farsantes,
egoístas, malvados, 
gilipollas, imbéciles,
indecibles, maleantes,
estafadores, ruines
viles, arruinadores
acomplejados complejos.
Liberadores, buen rollistas
vende talleres de energías positivas,
cutres del karma, verdades relativas
te ven gilipollas si no te alistas.
Vende calmantes para el alma
gurús del nuevo paradigma
te invitan al relax y la calma
que no te quede ni un estigma.
Listillos que van de salvadores
de nuevos Krishnas y redentores 
que a 60 euros el taller
te dicen qué y cómo comer.
Augures de un mal futuro
– Si no les haces caso, claro –
que dan por sentado y seguro
lo que pasará sin su amparo.
Talleres de cantos de delfines,
talleres de cuencos tibetanos
talleres de lectura del ano
talleres de ser nuevos Merlines. 
Talleres de a tantos euros,
talleres de hermanos extraterrestres
talleres de algunos conjuros
talleres liberadores de estrés.
Personas que se ven tan superiores
por ser parte del universo todo
previo pago, con plazos de acomodo
te dicen lo que ya sabes, tus dolores.
Manipuladores, farsantes,
egoístas, malvados, 
gilipollas, imbéciles,
indecibles, maleantes,
estafadores, ruines
viles, arruinadores
acomplejados complejos.
Se dicen algunos, maestros intuitivos
descendientes del Jesús de los Olivos 
vendedores de humo
como otro objeto de consumo.
Se dicen, algunos, sanadores
que aman a todo el mundo
se ven, algunos, tan amadores
tan pagados de sí y fecundos.
Elige bien a quien sigues
a quien te vende palabras de consuelo
porque no hay nada más real que el cielo
y la tierra de tus pies que persigues.

Un abrazo.

Rugen…

… raudos los rápidos
ruidos rumientes.
Reinan reinas silentes
a las que les pitan pitidos.
Surgen surgidas regurgitadas
las almas desenamoradas 
las camas deshabitadas
las dolientes desoladas.
Trampean tramposos 
de la verdad y la locura
la crueldad más oscura
los muy asquerosos.
En contraposición a todo
está el regreso de nuevo
a dónde como del lodo
de Dios, nací de un huevo.
Sin embargo de nuevo insisto
que todo aquí es bello 
lleno de bondad natural
de nada de aquí me resisto
porque si no es esto, es aquello
tornándose casi espiritual.
También tiene sus frutos 
el trabajo que poco a poco hago
la muerte no va de luto
la muerte a la que no pago.
Santos santificados en santuarios,
senos rellenos de plenos
entusiasmos para lo visual
como para lo virtual.
Amargos llenos de amarguras
de penas llanas y duras.
Cantantes que son falsos
dando al universo un S.O.S.
Para que les dediquen un par de temas
de esos para ser famosos con sus lemas.
A veces paso tanto de todo
que hasta mí me asombra
la cualidad de mi sombra
de mi luz, de mi acomodo.
Creo que por hoy estos versos
son más que suficiente
para advertirles que mi mente
estará próxima a Las Canteras 
como será en millones de eras
próximas como mis universos.

Un parpadeo…

… es un fotograma
un amanecer y atardecer
una risa o un drama
un sentido de merecer.
Un parpadeo es un instante
como los átomos son parte
indisoluble del universo constante
y el recurso del ser del arte.
Un parpadeo dura lo que dura
apenas unos segundos
cuando en cada mundo
es parte de lo que perdura.
Un parpadeo hace lo que un dedo
señalando hacia la luna
siendo el constante credo
que es el dedo más alto que ninguna.
Un parpadeo es un aleteo de colibrí
las puertas que cerré y abrí
rugiendo por la postrimería
y la tenaz dicotomía.
Un parpadeo es a la verdad
una dura dualidad.
La partícula particular
la nariz, la oreja, lo ocular. 
Un parpadeo es sin deseo
el más leve siseo,
un esclavo o reo
son lo que son o lo creo.
Un parpadeo se transmuta
en la fugaz instantánea
capturada por la memoria e idea
ruidosa, silenciosa, que sea. 
Un parpadeo dura lo durable
lo que los párpados capturan
en ese instante como duran
las verdades más o menos amables. 
Un parpadeo es tan rápido
como lento y venidero
que nos hace sentir verdadero
hasta el principio del último vahído. 

Un abrazo parpadeante.

El descanso…

…  de la mente
es tan fugaz como un parpadeo
tan rápido como un susurro
tan rápido como el libro que leo
tan efímero como el presente
tan corto como cuando me aburro.
El descanso de la mente 
es tan obtuso como diagonal
como de aquí a allí tal cual
como tengo a raya el silente.
El descanso de la mente
se apoya en la almohada
cuando sin una amada
paso de paso indiferente.
El descanso de la mente
me suele venir a ratos
cuando la adrenalina mato
y cuando sé que me miente.
El descanso de la mente 
no me procura más que un instante
cuyo devenir del talante
hace de este ser un ente.
El descanso de la mente
no pasa por lo que no pasa,
es lo que pasa, cuando en casa
no tengo nada suficiente.
El descanso de la mente
me es tan fútil y rápido
que se me va como un vahído
luego, ahora, siempre, de frente.
El descanso de la mente
me causa casi cosas de acasos
en cada amanecer y ocaso
que me dice: “Siente, siente, siente”.

Un abrazo.

Personas…

… presentes, 
ausentes
silentes.
No disponibles
e imposibles.
Personas que uno creía cerca
pero estuvieron siempre lejos.
Lejos como el complejo
complejo que me han hecho sentir
cuando me tocó una porción de su vivir. 
Personas que sólo piden
y nada dan diciendo
cuanto dando estaban siendo
y que nunca las olviden.
Personas que quieren querer
pero a la hora de la verdad
se echan atrás con la sinceridad
de haber sido otro, por cierto, creer.
Personas por momentos inevitables
algunas, también inolvidables
pero que hay que dejar atrás
porque para ellas no eres su As. 
Personas y personajes
que uno ve y que viste como trajes
mayores o menores, presentables
como seres imprescindibles, nada rentables.
Personas que se ven tan más o menos
que fluctúan con su auto amor
viendo uno en ellas un sinsabor 
creyéndose por supuesto, buenos.
Se hacen saber con cierto misterio
para pasar presuntamente 
un tanto desapercibididas
cuando en realidad, crudamente
están continuamente, desaparecidas.
Personas que te vampirizan
cuando el rizo lo tiran y rizan
esnifándose tu alma y edad
son pura y dura dualidad.
Personas de las que aprendemos
a no ser tan tonto y memos
a no ser desconfiados
pero sí tener más cuidado.
Personas que te acarician falsas
convirtiéndote en simple balsa
de su aceite y escape,
de su ego y ágape.
Personas que saben cómo saberte
verte, olerte y sorberte
a las que les faltan los colmillos
para que seas sólo de ellas, cigarrillos.

Un abrazo.