… de años
cuando era un pequeño portátil
era tan sutil y volátil
como que de mí, fui apaño.
Hace cientos de eras
yo no era como era
más era lo que no se espera
la simiente que no empodera.
Hace tantos litigios
que no fui de mí elogios
ni ahora ni nunca, 
ni siempre lo que trunca.
Hace tanto pero tanto 
que no tenía tal quebranto
aparecido a mi vera
de aquí a hace una era.
Hace un segundo yo tenía
un caleidoscopio de sueños
rogando a mi empeño
lo que ya sabía.
Hace una eternidad
de antes a mi edad
sin poder poder ni emerger
a mi recurso de ser.
Hace muchos y tantos eones
que nacieron eclosiones
en mi piel, mi sexo, mi ocasión
de ser uno entre un millón.
Hace tantos quebrantos
que me surgí entre tantos
para ser de mí una voluntad
permisible, visible, mismidad.
Hace tantos ahora
que no fue más que aurora
boreal a la que insisto
ciego que no vi lo visto.
Sin embargo ahora como otrora
me siento y percibo con términos
tan proclives a los ínfimos
que rechazan los que adora.
Finalizo y rubrico ya mismo
que mi más profundo lirismo
es una pretensión de ser, estar, parecer
para que nada de mí pueda perecer.

Un abrazo.

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