Tengo un elefante rústico
una voluntad elefantiásica
un determinante compuesto,
una tergiversación de cada hecho.
Tengo una nube de algodón de azúcar
para poder caminar por el cielo.
Tengo miles de causas puras
una voluntad de pertenecerme.
Quizás un día llegar a escribir
tan bien como Víctor Lemes.
Componer como Ari Jiménez.
O bien como Sergio Alzola (Y sus letras)
Tener el buen gusto de Jesus Garriga
o la energía de Fermin Romero.
La delicadeza y la bondad de Anje Sanchez
o la caballerosidad de Sixto Armas.
Tengo una guitarra que me toca
y yo no a ella.
La sempiterna cuestión siempre
de querer despertenecerme
fundirme en lógicas razones
para diluirme en medio de las emociones.
Tengo ciertas sonrisas impuestas
así como falsas caricias
que me dieron.
Un corazón siempre latente
aunque muchas veces silente.
Quizás un día pueda decir
lo que dice Arístides Moreno
Quizás algún día pueda
manifestar y llegarle a las suelas
al más enorme Andrés Molina
(Sobre todas las cosas)
Igual tengo la edad de José Luis Suárez Almeida
para con esa sonrisa
cantar.
No sé si hay por ahí
algún recurso sutil
para venirme de vez en cuando
a vivir gentil.
Quizás un día este Heliodoro
pueda ser lo que va siendo
y parar de buscar, buscando
la música que me de alimento.

Un abrazo.

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