Entre el humo que me extasía
la insoportable levedad,
contigo, fantasía,
es una verdad.
Ahora un buchito de Tropical
y me digo ante el vacío;
Que brindo ante la vida, vital
gustoso de tenerte, mía, mío.
Suenan acordes que ya sabes
cuando en tu casa me confiesas
que me amas, así, sin asperezas
sin más, sin menos, sin trabes.
Y sonríes y me cuentas tus pesares
tus livianas levedades
con un Fray Angélico medio vacío
y yo hecho un lío.
No eres como todas, te digo
mientras de vez en cuando
se te escapa un verso, litigo,
esos pasos no conozco, no ando.
Entre un dolor que te va
y otro que te viene post tristeza
me imagino tu boca que me reza
mientras, mis ganas de, me eleva.
Ni una Falsa Caricia te he dicho
y es más, lo redigo, hasta el nicho.
Somos mucho más que dos
cuando nos miramos en silencio, nos.
El universo, tras el humo, se confabula
para que se te rompa el coche
al querer verme… Y ya, de broche
un botón de muestra, fabulo, me fabulas.
Yo también te amo, te digo a la pupila
lo que yo daría, amor mío,
porque fueses de mi amor, pupila
pero contigo, parece, pío.
Tengo ganas de ti, de tu sexo
pero no sólo de eso,
también el nexo,
tu brazo a torcer, ileso.
Un pellizcón en la barriga
– Joder, me dolió.
– No te rías de mí.
– Continúa con el canto.
Terminas y te digo a ti
mis risas, no has visto mi quebranto…
– Te conozco, digas lo que digas.
– Me percibes. Descubierto, me salió.
Es seguro por eso que me amas
porque me sabes bien
aunque no conozco tu cama
me clamas y aclamas mil veces, cien.
– Ojalá todas las parejas se amasen
así.
– Sí.

Un abrazo.

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