Me prometo a Prometeo
quemarme con el deseo
de tu piel, tu sonrisa
tu sexo, quitarte la camisa.
Me prometo con el siseo
de mi serpiente libidinosa
lamerte cual miel de Diosa
ser de tus castigos, reo.
Prometo consumirme
en medio de tus piernas
luego Ave Fénix
con el clímax, feliz
de mis pecados, redimirme
con tu cuerpo, tierna.
Prometo como de Teseo
ganarte en cada derrota
rumiarte al oído tú, rota
a cada de ti, deseo.
Lamerte los labios
saborear tus jugos
escuchar tus gemidos sabios
sonrío, me enjugo.
Penetrarte duro, suave
tú mirándome de frente
yo arriba, concupiscente
que Dios, Alá, nos alabe.
Dormirte en mi pecho
tu olor fresco, de helechos
sudados, exiguos
felices, amantes antiguos.

Un abrazo.

Anuncios