… En sufijos dominantes
y pasados recalcitrantes.
Me dijo tras un viaje a otro mundo
que le gusto, con sus ojos azules, profundos.
Sonreí enhiesto todo de mí y me extrañó
esa mirada llena y compasiva
su baile de hembra abrasiva
sin que más allá hubiese algún engaño.
Es curioso cómo Orión se alinea
en medio de catarsis curiosas
cena de pasta, verdura, deliciosas
me sumergo en su mar apnea.
Una estrella muere allá,
otra nace acá.
Luego, en la cocina, con olor a ajo
me besa sin parar, a destajo.
Hago catarsis, la veo tras la ventana
cómo amorosa se rodea de su cigarro
voy tras su cintura, la agarro
ella se me desgrana.
Amable me dice qué hambre tengo
si de comida, de su sexo
le digo y no me retengo
“Dame todo tu alimento, tú, mi nexo”.
Me mira así, entusiasmada mientras me saca fotos
“Vaya ojos tienes”
Yo me quedo en silencio, no me explico y roto
tras mi silencio apuro la cerveza, la beso cuando viene.
Seremos una misma noche aquí, ahora
no pasarán más que miles de cuásars sin demora
luego, nos fumamos flores de loto
no paramos más que en otros trenes.
Catártico y completo,
oliendo la cocina, cebolla frita
sé, o creo, dónde me meto
la miro y sé que cuando se derrita
tras mis trazos,
tras mis brazos
habrá un nuevo amanecer,
un nuevo merecer
en su grito que de placer, grita.

Un abrazo.

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