… mis primeras veces
las que he sido desvirgado cada vez
me he puesto nervioso, blanco de tez
y he temblado con creces.
Todas las primeras veces que besé
las que quise, las que amé.
Fueron nerviosas
a la cama, diosas.
Todas las primeras veces que lamí
cuerpos desnudos
pechos fértiles, que así
fui en mi estómago, nudos.
Todas las veces que chupé
sin saber bien de hacer, qué
me puse ansioso
por satisfacerla, ocioso.
Es lo que tiene desvirgarse
cuando uno toca un cuerpo distinto
ser un ser de ella lento, desnudarse
poco a poco, amarse.
Todas las veces que me chuparon
sentí un temor interno,
fui líquido en su boca, tierno
a mi pedazo principal que tomaron.
Todas las veces que fui pelo con pelo
totalmente fuera de otros amantes, celo
mariposas nacieron, murieron, en mi estómago
mi polla, mis huevos, mi esófago, regalo.
Todas las veces que miré a los ojos y dije “Te amo”
fui como Regalo del Sol a mi amada
pero hay veces que eclipses son reclamo
del alma sin ser alada.
Todas las veces que dije “Te quiero”
fui Heliodoro siempre, venidero
con miedo, rudo, hostil, verdadero
hasta ahora, que perdí ese vicio insincero.
Todas las veces que sentí que me amaron
huí despavorido
pero paso, quiero ser bien querido
sin miedo, sin un terminar, terminaron.
Todas las veces, sí,
siempre me di,
amé hasta lo más profundo,
ahora quiero ser ahogo,
de su final del mundo
de su complejo logo.

Un abrazo.

Anuncios