… regios los ágapes lisonjeros 
las malas babas y los pocos sinceros.
Reinan las abundantes maniobras de despiste
que como a los pájaros, a nosotros, alpiste.
Reinan en clamores populares las idiocias
recalcitrantes en supuestas propias ideologías.
Todo cristo obstinado en creer que es propio
el pensamiento.
¡Ja! No es más que opio.
No miento.
Luego el imbécil de turno que se idealiza
adalid de causas por ganar.
Incluso hace canciones, escribe poesías, se desliza
abanderándose abanderado de banderas por izar.
Pueriles bastardadas 
ideas copiadas.
Si no tienes libertad para pensar
aún menos para saber, para opinar.
Reinan los foros de opinión
donde vale más un eructo, una canción
que los dichos y desdichadas desdichas,
las relamidas, consabidas ideas redichas.
“Quinceemes” serviles del sistema
que piden por anatema 
igualdad de formas, de oportunidad
pero ni un caso a la verdadera libertad.
Obtusos…
Reinan las buenas formas, los payasos
aplaudiendo las formas, otros, las reformas
otros, los adelantos, los atrasos
aquellos, lo normal, las normas.
Y seguimos metidos en la misma sistémica miseria
de no ver más allá de “cuánto tengo” “cuánto siento”.
Imbéciles quejándose de los bancos
a los que dan dinero negro, blanco.
Imbéciles quejándose de los políticos
no viendo más allá de lo lítico 
que resulta de la inutilidad de votar
otorgando como en el altar
el “Sí quiero” que da de dar 
la libertad de cada cual.
Ella, no es tan sólo individual
es colectiva, 
no reactiva
como al amor, amar.

Un abrazo. 
 

 

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