Desde la partícula particular
y el misticismo omnisciente
digo ahora, presente, a la voz de ¡Ar!
que cada ente esté presente.
Desde el propósito de la boreal aurora
estoy aquí, estoy ahora.
Sin mirar años tacaños
sin ser presa de malos apaños.
Repito, digo sin calma calmada
¡Detestemos la alevosía
del parir maldades,
por parte de todas las edades
que no me dejan ver un nuevo día!
Vomitemos a cada momento
desde la cuna y nuestro nacimiento
la infelicidad que nos otorgan
por querer ser otro discernimiento.
Rindamos pleitesía
a cualquier poesía
que nos ilumine lo bello
de cada atardecer con ello.
Admiro la belleza
en cualquiera de sus formas
aquellas que no conforman
la impuesta certeza.
Reina mis destinos
desde la mente, a mis intestinos
sentir el amor en todos mis poros
así, así, como me llamo Heliodoro.

Anuncios