… convergieron los reyes.
Desde Saudí a La Meca
rubrico las constelaciones
distraigo lo que obcecas.
Partidadario del deseo
la serpiente, morfeo
displicente, ecuánime
exonero tus anímeme.
Me lavo los dientes
ruge a la selva dolientes
el precuros del ser
del tener.
Desdeña todo aquello
que no está en tu curvatura
espiritual, mental, sensual
todo lo que no sea bello.
Abraza lo abrazable
desde Orión hasta Kepler
hasta el sin fin, deleznable
lo que te obliguen a leer.
Disiente de los disidentes del sentir
hasta el punto de Krishnamurty
o Zaratustra
(Hesse, literatura)
busquemos… Sí.
“Hay cosas que te ayudan a vivir…
como lo que des- fumas
– las falsas runas –
lo que es (o no) de sentir.
Me vuelvo eufórico
cuando el término concreto
es más abstracto, épico
me valgo para mis no sonetos.
No, no me mal entiendas
no escribo
describo
no tengo las riendas.

Un abrazo.

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