persona que arraigo.
Desde allí ¿Lo ves?
Es lo que traigo
aunque sea del revés.
Parto desde el punto de vista
de la quimera,
la primera
lista.
Que me quiera poseer
regurgitar
beber
admirar.
Todo duelo tiene su fase
su anclaje
reciclaje
con clase.
Vaya terminologías
vaya ideologías
vaya recurrencias
vaya sin parecer, ciencias.
Vaya latrocinios
vaya estropicios
vaya desperdicios
vaya designios.
Mi corazón late aprisa
fa estómago concurre
sol soy ocurriendo, ocurre
la letra que falta, recurre.
Si amo y desamo
Dolido y desdolido
repito, me derramo
mi amor, siempre, amo.
Ahora bien, no se me quita
esa cosa de mi esencia
mi recurrente licencia
qué jamás me delimita.
Menos en el chess
voy sabiendo a medida
que no es no
nunca yes.
Observo las distancias transversales
lo sé, un carajo,
da igual, al pimiento, ajo
a a la comida sales.
(Para no estar de prepotente
ausente, displicente
torcido, tórrido
si sabes, lo sabes, es conocido)
– Y no trato de ser petulante
no me sale, después
recurro, antes
sí, ya ves -.
Es decir, que lo que “vocabulizo”
conjuntas letras vocabularias
– me encantan las morenas y las arias –
de lo que digo, ¡Léeme, búscame! vocabulizo.
Sé que es difícil seguirme
porque ni recto ni torcido
ando al amparo, al abrigo
de las palabras, amiga, amigo.
Pero me sé fácil
dúctil, maleable
legible, siempre, wikipedia, rescatable
lumpen, imitable.
(¡Ah! visible, tratable
a veces incontestable
legítimo, ilícito, cumplido
arraigable vahído)
Estructuras armadas
desdeñable, intrínseco
no mojado, seco
destruibles viradas.
Al peso de las circunstancias
las ansias
viarias, amadas, diarias
al paso, viarias.

Un abrazo.

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