… a una madrugada incierta
a un beso furtivo,
a un sentir nativo
al amor que se vierta.
Canté a un perfecto desconocido
a un perfil inaguantable
a mis propios vahídos
al perfume de tu sexo inalcanzable.
Canté a lo que no estaba escrito
la música del sol
el temor de mis delitos
el ruido de mi dolor.
Canté a las olas del mar
a la soledad de cada ola
acompañada por ella sola
al canto de mi cantar.
Perdí el recuento de mis versos
por eso de ser egoísta
perdiendo de mí, cada lista
de cada planeta, del universo.
Canté al desencanto
al verbo enamorado
el sentir privilegiado
desvestir cada santo.
Canto a lo indescriptible
en cada nota de mi guitarra
al peso de mi espalda,  mis amarras
al amor que se me torna imposible.
Perdí cada centro, cada concentración
cada canto, encanto, desencanto
será que hace falta tanto, tanto
para llegar a mi íntima generación.

Un abrazo.

Anuncios