un anhelo con un ángel de hielo
un grano de arena con un sin límite
una sonrisa con un pedazo de cielo
un despertar con nada que imite.
Conseguí absorber  la voluntad
de resumir en una palabra cada vez
amor con falsas caricias, sin verdad
que dure, como nada, sin piel, sin tez.
Confundí el derecho de mi libertad
con el refugio de las almas idiotas
de almas bastante rotas
volví de golpe a la realidad.
Estuve intentando traducir
el sonido de las olas del mar
para volverme ballena, vivir
en medio del ocaso de amar.
Confundí los medios
los enteros y las partes
el intentar hacer arte
casi, casi, sin remedio.
Volví a mí mismo y me dije
mierda, Helio, déjate de historias
vive, desvive, elige
déjate de vivir como noria.
La constelación de Orión
de nuevo me guía en los estratos
en la parte de mí mismo a ratos
cuando soy lobo y muerdo mi corazón.

Un abrazo.

 

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