… tras unos versos que huyen de mí en la noche perenne.
Huyo tras silencios de cristal y regueros de pólvoras de palabras.
De nuevo Orión tiene una diana alejada en medio de mi pecho.
Saltan explosiones atómicas y rugen leones en la selva.
Y me veo, de repente en medio del cosmos, del caos de la partícula que siento.
Tiene la luna una media sonrisa que cuando miro, sé que es a mí.
Mi corazón late al compás del mundo, a veces, demasiado acelerado.
Aprendo a morir, poco a poco.
Sonrío, pese a todo.
Sé, ahora sé, qué merezco.
Una galaxia se acerca imperturbable, cierro los ojos, de nuevo, y escribo.
Me dejo poseer por el rayo violeta que asciende desde mi cráneo hasta la profunidad del centro nocturno.
Donde se funde todo.
La danza de los astros me invita a unirme.
Veo planetas ordenándose girando en torno a mí, miles de planetas, yo en el centro, galaxias enteras se unen a ésta danza de vida.
Veo como todo se une con todo, entran en juego nuevas formas de vida, imperceptibles.
Sigo con los ojos cerrados, voy más adentro, más allá.
Es bonito escribir mientras uno siente y es bonito sentir mientras uno escribe.
Vuelvo al universo, al punto mágico donde los planetas danzan.
Sigo allá, asombrado, me vuelvo niño, me vuelvo adulto, me vuelvo viejo.
Hace años soñé con un precipicio y en la noche abría los brazos y me fundía con todo.
Me embriago con la música, con el sentir de ahora, de aquí.
Me desnudo, y entro en mi pecho.
Mi corazón late, con calma, al ritmo del sentir del sol.
Ahora, entro en el mar, caigo lento, con calma, está todo oscuro pero puedo ver. Me rozan las olas, me roza el viento.
Me sumerjo, puedo respirar en la produndidad, soy un pez más.
Sigo unido al cosmos, al mar.
Me hago el viento, y hago, soy viento.
Me miran los planetas, como al hijo que siempre quisieron tener.
Me asalta el entendimiento, no lo quiero tener, me muevo en el sentir, estoy más cómodo.
Aquí dentro estoy bien, en mi corazón.
Aprendo a morir, de nuevo.
Abro los ojos, los cierro.
Ya sé qué merezco.
El cuerpo me mueve.
La lógica se muere.
Sonrío de nuevo.
Vuelo.

Anuncios