… de hace años.

Forma mi pecho
una cara asombrada
junto a la boca
que es mi ombligo.
Sepárame de los versos,
de mi cuerpo,
de las canciones,
quiéreme por lo que soy.
Me encierro en una cárcel
de plástico
y me ausento como un libro sin leer.
Entonces…
me pregunto acerca del oficio futurible
y me respondo con versos.
Juego a ser tierno
con verdades ocultas
que asustan a la madrugada.
Me escapo entre falsas tintas
e ilusiones ilusorias.
Breve, escaso, consumo el tiempo
que me queda.
He estado viviendo
entre la mentira de lo cotidiano
que me obliga ser yo
y no serlo.
Me veo en el espejo
mi rostro olvidado
se revela ante mí y me pregunta:
¿A dónde vas?

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