… pululando por las aceras.
Ayer Me confirMaron la noticia, gente enferMa y que no ha podido ir a trabajar, he estado tocando en las puertas para hacer las encuestas y tantas negativas de Mujeres que están cuidando a hoMbres Mayores, hijos…
A duras penas pude terMinar una de las rutas, con Mucho esfuerzo y unas cuantas horas de subir y bajar escaleras.
EMes Mayúsculas siguen apareciendo, hay una constante de la que Me di cuenta ayer, en las puertas donde tocaba y estaba la M ya había una persona enferMa.
Decidí no tocar, con reverencial respeto, las puertas que así Me indicaban las M.
Mi Madre Me llaMó ayer y Me coMentó algo curioso que estaba pasando en esa herMosa isla de Tenerife. En su trabajo de Auxilar de Hogar coMenzó a ver esas pequeñas señales sobre el cuerpo de las personas Mayores a las que ayudaba a bañarse y le asustó coMprobar coMo una de esas personas había Muerto y tenía la sensación de que el resto iba a Morir en breve.
Le pregunté si estaba viendo por las calles esas M y Me dijo que sí, que en pocos sitios y de hacía unos días para acá, coMenzaron en SeMana Santa justo cuando la luna de Jueves Santo se había puesto roja – fenómeno que observé taMbién Mientras venía en Guagua desde Ingenio de terMinar unas encuestas políticas -.
En ese MoMento Me sentí fascinado por el color que estaba adquiriendo ese herMoso satélite que acoMpaña a los locos en su frenesí de aullidos de lobos y coMposiciones nocturnas.
Mi Madre sieMpre tuvo la capacidad de ver Más allá de la realidad que la rodeaba, lo heredó de su padre, mi abuelo, con el que conviví unos duros años de enferMedad de Mi abuela.
Mi abuelo nunca creyó demasiado en nada que no pudiese ver y tocar pero algunas noches se despertó asustado por cosas que luego pasaban.
Mi Madre en su juventud – según leí en el diario que alguna vez Me dio a leer – tenía esos arranques de inspiración pero con los años lo ha ido perdiendo, quizás anulada por el carácter posesivo de Mi padre.
Le dije que no se asustase, que yo estaba viendo cóMo la ciudad se estaba eMpapelando de estos iconos.
Me dijo que la que priMero las había observado fue Crisol – Mi herMosa herMana de quince años – lo sospechaba, ella tiene sensibilidad.
Un coMpañero de piso está de últiMo decaido y triste, lo veo Más flaco. Le pregunto acerca de su salud y no entiende porqué ha perdido tanto peso y porqué se siente así de Mal.
Ayer volví a Las Torres hasta que Me llegó la noche. Otro aspecto Maravilloso de La Ciudad, Mirar las luces cercanas al Mar, los coches pasando, pequeños puntos de vida en los edificios. La vida es Maravillosa si uno la sabe observar con la perspectiva adecuada, con los ojos llenos de vida, sin nada que interfiera. Desde que no toMo drogas todo se Me antoja diferente, puedo Mirar la realidad desde la perspectiva que desee en cada MoMento, si adeMás lo hago escuchando Música todo adquiere un carácter Más Mágico.
Me acaba de llegar un Mail un tanto extraño, no sé quién Me lo ha podido Mandar pero dice que se quiere poner en contacto conMigo cuanto antes, había dejado una foto adjunta con una M.
Le respondí diciéndole que hasta dentro de un par de días no tengo nada de tieMpo, hay que sacar el estudio adelante con el consiguiente aporte econóMico.
Ayer Me coMentaba un taxista que a las ocho de la tarde le había extrañado el hecho de que hubiese tan poca gente en la calle, tan poca clientela, incluso taxis vacíos en rutas deterMinadas los cuales Me iba señalando cuando pasaban en un alarde de su capacidad de obervación y profesionalidad.
Tengo claro que tengo que MantenerMe tranquilo ante todos estos hechos y seguir a lo Mío, no puedo volver atrás a Mi época de tristeza, oscuridad e incertiduMbre en Mi oscura época de alienaMiento. Estoy eMpeñándoMe en ver la vida de forMa positiva con la alegría suficiente.
Pero anoche Me eMpezaron los picores.
De nuevo.
Los picores.
Las ganas a drogarMe, a estar enferMo.
Fue una dura lucha sin cuartel contra Mis saboteadores internos contra Mi “Mr SMith”.
Intenta contagiarMe la tristeza que está supurando la ciudad.
Me costaba dorMir y salí a dar un paseo hasta la orilla del Mar, hasta la Avenida Marítima.
Todo tenía una extraña tranquilidad y un peor sosiego,no Me cuadró que a aquellas horas hubiese tanto silencio.
Mi paseo sirvió para serenarMe algo y ver eMes escritas en el suelo, cada vez había Más y hasta ahora son pocas las personas que las ven.
Me estoy volviendo loco.
Casi al regresar a casa uno de los nobles huManos que piden algo para coMer o drogarse con claros síntoMas de síndroMe de abstinencia Me pidió algo de dinero, vi una eMe en su frente.
– ¿Tienes veinte céntiMos? Lo Miré algo asustado se le veía claraMente nervioso.
– Sí, por aquí tengo algo suelto.
– La ciudad está Mala tio, hay Mala y buena gente por ahí cayendo enferMa, Mi vieja lleva unos días triste y están las putas eMes tiradas por la calle. TerMinó de decirMe eso y coMenzó a reir coMo un loco poseido por alguna extraña deidad.
– ¿Pasa algo?
– EMes, eMes, eMes. ¿Las ves? Están por todas partes. Está todo Malo, triste, enferMo, gracias tio por la pasta.
Se alejó corriendo y Me quedé de piedra, pasé al lado de una farola y se apagó.
En casa ya, intenté dorMir algo, Me sentía Más cansado y con la cabeza inquieta.
Más picores, apenas pude dorMir seguido.
No tuve drogas, fue un alivio.
El cuerpo Me ardía en picores, los picores de hace tieMpo.
Esta Mañana había un indigente Menos en La Ciudad.
Esta Mañana con Menos horas de sueño hay gente Más triste.

Anuncios