… a la salud de los que bebemos vasos vacíos de nada.
A la salud de los que tragamos vida
y no nos queda más remedio que vivirla.
A la salud de la enfermedad y de la muerte.
A la salud del desamor y la mierda.
A la salud del sinsabor.
A la salud del amargo y el dulce.
A la salud de las putas de las calles.
A la salud de los niños maltratados.
A la salud de los ángeles caídos.
A la salud de los perros abandonados,
de las esquinas sin puntas,
de los berrinches en las casas pobres,
de mamá tengo frío.
A la salud de me siento solo,
de las sillas rotas
del Dedo de Dios partido.
A la salud de dios inmisericorde.
A la salud del demonio burlón.
Bebo en un vaso vacío sin saludes.
Bebo en un vaso vacío, nada de nada.
A la salud de la tristeza contenida.
A la salud del mediodía despierto.
A la salud de las mañanas con pájaros cantores silenciosos.
Brindo con vasos vacíos de melancolía
junto con todos aquellos que me hacen compañía
en esta soledad sola de espanto.
Brindo con vasos vacíos de tantos
llantos en los que nunca lloré y sí
que nunca reí y viví.
Brindo con vasos vacíos de añoradas sin ternuras,
de lunas vacías, de cuencos de ojos,
de calaveras torcidas, muertas de horribles males.
Brindo a la salud de mi padre, un hombre infeliz.
Brindo a la salud de mi madre, una mujer triste.
Brindo a la salud de mis hermanos, consecuencias de un pasado
que nunca debió ser.
Brindo a la salud de Crisol, lo más hermoso.
Brindo a mi salud, porque estoy empezando a estar muerto.

Jueves 26 de enero de 2006.

Después del desastre de Blosit he podido recuperar pocos poemas publicados en ese servidor… este es uno de ellos que quiero poner porque, por lo menos, me parece que uno no tiene que renegar del pasado por oscuro que fuese.

Un abrazo.

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